Seguimos sin causa ‘oficial’ para el apagón

El número de julio de la revista Tarragona Empresarial, una de las publicaciones de referencia entre el tejido económico de la provincia tarraconense, acaba de publicar un nuevo artículo del CEO y fundador de Protego Seguros, Félix Oliva, que por su interés reproducimos íntegramente:

«Los efectos del histórico apagón eléctrico del pasado 28 de abril, un episodio nunca visto antes en España a semejante escala, han generado una extraordinaria carga de trabajo a los equipos profesionales de corredurías y aseguradoras para atender el alud de consultas relacionadas con las pólizas y los daños. Toda una prueba de fuego para quienes llevamos a gala la atención personalizada al cliente como uno de los pilares de nuestro negocio.

En el caso de los particulares, las distintas coberturas (daños eléctricos, alimentos, servicios de asistencia…) han funcionado razonablemente bien, en especial todo lo relativo a productos perecederos que se estropearon por falta de refrigeración. Ese tipo de pérdidas se han cubierto con agilidad y no han creado especiales dudas o problemas de interpretación.

Sin embargo, a nivel empresarial la valoración de los daños se complica exponencialmente por diversas razones. La principal se deriva de la cuantía de las reclamaciones por la paralización de la actividad y la consiguiente pérdida de beneficios; en algunos casos, -sólo hay que pensar, por ejemplo, en la industria petroquímica de Tarragona-, las pérdidas son millonarias y se barajan cifras astronómicas.

La casuística es enorme, y nos encontramos con distintos supuestos que conviene diferenciar: la primera gran criba se establece entre quienes disponen de una garantía directa de pérdida de beneficios por paralización de la actividad y los que no; entre los primeros, sólo pueden reclamar a las aseguradoras aquellos en cuyas pólizas se especifique la falta de fluido eléctrico como causante del parón en sus procesos productivos.

En el resto de los casos, es decir, para quienes no hayan previsto la cobertura de esta contingencia, siempre queda la opción de reclamar la responsabilidad civil de las compañías eléctricas o de Red Eléctrica Española (REE), pero esa vía presenta graves complicaciones, ya que dependerá de si se puede demostrar que hubo negligencia o el episodio fue totalmente imprevisible. La clave para eximirles de responsabilidad reside en la existencia de una fuerza mayor, y por ello es esencial que el Gobierno aclare qué ocurrió y lo determine oficialmente.

No se prevé una resolución rápida. De hecho, algunos expertos vaticinan una batalla legal que puede durar una década. Con la gran industria, el comercio de proximidad y los supermercados como grandes damnificados, el impacto final del apagón va a depender de las conclusiones de esta investigación sobre las causas, y por efecto dominó, de una telaraña de reclamaciones cruzadas, reaseguros y cláusulas de cobertura. Si me piden consejo, yo recomendaría a las empresas que vayan cuantificando sus daños con la máxima rigurosidad por si en un futuro se da el escenario adecuado para poder reclamar una indemnización».

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